Una bella raya recta que parte de la raíz del dedo y llega hasta lo alto de la primera falange anuncia que se alcanzará una extensa fama.
Generalmente, en la parte alta de la primera falange sólo algunas veces se encuentran signos. Si hay incisa una cruz, es mal presagio, pero si encuentra dibujada claramente una estrella, es un signo muy feliz.
La línea de la vida es, sin duda, la línea más importante y significativa entre las demás. Generalmente empieza en el borde de la mano, a igual distancia entre el pulgar y el índice. Si se redondea, circundando completamente el monte de Venus; si es larga, bien dibujada y sin interrupciones hace prever una larga existencia feliz, sin enfermedades graves, y sentimientos generosos (fig. 55).
Si la línea está cortada en la parte inferior en dos troncos (fig. 56), indica que en aquel momento de la vida se producirá un acontecimiento importante: incidente, enfermedad grave.
Si la línea está cortada y las dos ramificaciones en el punto de fractura presentan un rectángulo o un cuadrado, es señal de que existe un grave riesgo de incidente o de enfermedad grave, pero que no tendrán consecuencia letal (fig. 58).
La línea en cadena es signo de salud delicada y de nerviosismo (fig. 59).
Si tiene los extremos de la parte inferior dirigidos hacia la muñeca, indica pérdida de dinero o daños para la salud (fig. 60).
Si la línea de la vida está cortada por muchas rayas finas, indica que se tendrán ligeras enfermedades, nerviosismos pasajeros, trastornos de diversa especie (fig. 61).
Si en el comienzo de la línea hay pequeñas ramificaciones o una gran ramificación dirigida hacia el índice son indicios de éxito en propósitos incluso ambiciosos, nobleza de carácter, orgullo (fig. 62).
Si la línea empieza entre el pulgar y el índice, bifurcada, según madame de Thebes es señal de robustez, mientras que Desbarrolles lo considera signo de vanidad (fig. 63).
Si en el punto de partida está unida a la línea de la cabeza y a la del corazón, es mal presagio, quizá muerte imprevista (fig. 64).
Si en el punto de partida no está unida a la línea de la cabeza, el individuo será de carácter independiente, temerario por inconsciencia del riesgo, tendrá inteligencia especulativa, se sentirá inclinado a abstraerse de las contingencias de la vida material, tendrá espíritu independiente (fig. 65).
Cuando la línea de la vida es regular y existe otra línea que corre paralela a ella por el interior del monte de Venus (línea hermana), significa que el individuo es de constitución fuerte, perseverante y valeroso, y que tiene gran resistencia física (fig. 66).
Si la línea de la vida tiene la línea hermana clara, perfectamente trazada y bastante profunda, significa que existe una influencia orgánica y compensadora que equilibra (fig. 67).
Si la línea tiene ramificaciones hacia el llano de Marte, indica que se conquistarán riquezas y honores después de largas luchas (fig. 68).
Si la línea de la vida está muy marcada, mientras que las demás líneas no existen más que como débiles signos, la mano es de un idiota (fig. 70).
Esta línea permite juzgar el valor mental, es decir la capacidad intelectual, la fuerza de control y de voluntad.
Si la línea de la cabeza se dirige muy hacia abajo de Las Lineas de la Mano, revela una excepcional inteligencia sintética y ecléctica y mucha claridad de juicio (fig. 72).
Si se vuelve hacia la línea del corazón indica atolondramiento (fig. 73).
Si la línea es larga y roja, indica que existe tendencia a errores de juicio y a la determinación; quizás también predisposición a la violencia. Madame de Thebes aconseja que se desconfíe de las personas que tienen este tipo de línea, especialmente si la primera falange del pulgar es gruesa. Si la línea es breve, denota ligereza, imprevisión, coquetería e infidelidad (fig. 74).
Si se detiene sobre el monte de Saturno, indica incidente grave (fig. 75).
Esta línea es la primera que atraviesa Las Lineas de la Mano por debajo de los montes; puede empezar bajo el monte de Júpiter y terminar en el extremo de la mano denominada «percusión» (fig. 76). De su posición, de su dibujo y de las modificaciones que se advierten en su recorrido se obtienen informaciones sobre las cualidades afectivas del sujeto, sobre algunas facultades psíquicas y también muchas indicaciones sobre las condiciones físicas del corazón.
Si, a diferencia de las demás líneas, presenta un color rojo, presagia amor violento, apasionado; si es pálida y ancha es signo de amor sin delicadeza, de lujuria y de sentimientos poco profundos. Línea cortísima, truncada bajo el anular, indica pobreza de espíritu y disposición a sufrir trastornos de la vista, de la circulación o cardíacos (fig. 77).
Si está truncada bajo el monte de Saturno (dedo corazón), indica vida inquieta por celos; egoísmo y disgustos en amor o en amistad (fig. 78).
Si no tiene ramificaciones, hace presagiar amenazas de muerte violenta. Si la línea termina bajo el monte de Saturno, pero se curva hacia la línea de la cabeza y la toca más o menos netamente, significa predisposición a un grave trastorno de corazón (fig. 79).
Si la línea termina entre el dedo corazón y el índice, indica que el tipo de las emociones será más refinado y la afectividad será relativamente tranquila y bastante idealizada; si la curva es particularmente profunda, es signo de que se tendrá sensualidad, capacidad de amor profundo, pero tiránico y celos. Si esta ancha curva se cierra en la raíz del índice, se tendrá idealismo amoroso acompañado de una cierta sensualidad generosa (fig. 80).
Si las ramificaciones son dos, presagian un éxito y fortuna (fig. 81).
Si la línea corta la mano por entero, indica sensibilidad y celos (fig. 82).
Si desciende hacia la línea de la cabeza, anuncia malos instintos y avaricia (fig. 83), hipocresía; el corazón está dominado por la razón.
Los puntos sobre la línea del corazón anuncian otras tantas heridas físicas o morales (fig. 84).
Si la línea está atravesada por barritas verticales, indica disgustos amorosos (fig. 85).
Si es en cadena, o con muchas líneas a lo largo de su curso, predice inconstancia en amor (fig. 86), coquetería, tendencia a los latidos de corazón.
Si está dividida en varios troncos, indica inconstancia, sea en amores o amistades (fig. 87).
Si falta la línea del corazón es señal de escasa afectividad, de voluntad y de capacidad para hacer el mal (fig. 88), debilidad organismo, egoísmo.
Las pequeñas llamaradas de repetición no inciden profundamente en el espíritu y la mano no las registra; sin embargo, todo cuanto respecta al sentimiento amoroso que asume importancia en el corazón de un individuo, imprime signos inconfundibles en una línea que está particularmente dedicada a la vida afectiva y sentimental: la que desde el monte de Mercurio (en la base del dedo meñique) se dirige hacia el dorso de la mano (fig. 89). Las ramificaciones que eventualmente arrancan de tal línea indican que el corazón latirá por más de un sujeto, pero por un período de tiempo más bien notable; si las ramificaciones son muy numerosas, es señal de tendencia a multiplicar el juego amoroso sin profundidad.
Si la extremidad de la línea se curva hacia la línea del corazón, significa que la unión proporcionará pocas satisfacciones o será incluso infeliz; si, en vez de eso, la línea se dirige hacia arriba, el amor no tendrá su sanción legal en el matrimonio o tendrá lugar entre personas de edad muy diferente. Cuando la línea está bien marcada y de ella descienden breves rayitas hacia la línea del corazón, es señal de que la persona a la que se está unido tendrá poca salud (fig. 90).
Si sobre la línea se encuentra una isla, se presagian discordias entre los cónyuges independientemente de su voluntad; unión que tiene un cierto carácter de irregularidad (fig. 91).
Si la línea se bifurca en el extremo, inclinándose hacia la línea del corazón, la diferencia de caracteres determina una incompatibilidad que puede llevar pronto o tarde a la separación entre los dos, y con mayor certeza si una lío nea que parte del llano de Marte la alcanza (fig. 92).
Las líneas capilares que se desprenden de la línea del amor, quizás como muchas pequeñas islas sobre ella, son la advertencia de que la unión será infeliz y que existe riesgo de separación (fig. 93). Si la línea es tortuosa, la unión se verá turbada por la infidelidad del compañero (o de la compañera).
La posibilidad de muerte de uno de los cónyuges, o de separación, es revelada por una línea profunda que desciende del meñique y corta en cruz la línea del amor (fig. 94).
Algunas veces la mano tiene una línea (denominada de influencia) que parte del monte de la Luna y asciende hasta la línea de la fortuna (fig. 95).
En este caso, se puede prever que será una opulente unión; si dicha línea, después de haber partido perpendicularmente del monte de la Luna, se dirige hacia la línea de la fortuna, se presagia un matrimonio opulento, pero no debido al amor (fig. 96).
En general, son pequeñísimos y sutilísimos signos situados en la parte superior del monte de Mercurio, perpendicularmente a la línea del amor (fig. 97); exigen un particular y cuidadísimo estudio que se hace difícil, casi imposible, en la mano de personas muy nerviosas, porque están intercortadas por infinidad de pequeñas líneas.
Las líneas más marcadas, rectas y largas, anuncian hijos varones; si son más finas y tortuosas, se tratará de hembras; si son rectas, las criaturas serán sanas y robustas; por el contrario, si las líneas son discontinuas u onduladas, los hijos serán endebles (fig. 98).