Una bella raya recta que parte de la raíz del dedo y llega hasta lo alto de la primera falange anuncia que se alcanzará una extensa fama.
Generalmente, en la parte alta de la primera falange sólo algunas veces se encuentran signos. Si hay incisa una cruz, es mal presagio, pero si encuentra dibujada claramente una estrella, es un signo muy feliz.
Es rechoncha, con la palma ancha y dura, con dedos y uñas cortos (fig.2): revela una especial limitación intelectual y pereza de los sentidos. Está muy poco surcada por líneas, tiene el pulgar corto, con la primera falange gruesa y, con frecuencia, vuelve hacia atrás. Pertenece a individuos de poca fantasía que difícilmente dominan sus pasiones, son más bien violentos, pero sin ser valientes.
Si la mano es cuadrada y con los dedos cortos, en el sujeto está acentuada la obstinación; si, en vez de eso, los dedos son largos, el sujeto demostrará método y lógica en mayor grado.
Tiene dedos que se ensanchan en lo alto; la palma de la mano es más ancha en la base de los dedos que en la base de la misma mano, junto a la muñeca, o bien se advierte lo contrario (fig. 4). Esta mano es característica de quien siente necesidad de independencia y de actividad y, probablemente, no será su poseedor un buen empleado de oficina. Una mano de espátula dura pertenece a una naturaleza excitable, enérgica e inteligente; si es blanda y floja indica que el sujeto es un tipo inquieto, irritable e impulsivo.
De tamaño mediano, sin nudos (fig. 5), denuncia un temperamento romántico, imprevisión, inconstancia, impresionabilidad. El sujeto tiene mucha fantasía, habla bien, es impulsivo en la acción, y al juzgar no tolera constricciones, no puede aplicarse por largo tiempo a la misma obra; anhela la libertad y, por lo tanto, es inconstante, lo mismo en el amor que con respecto a las amistades.
Tiene la palma grande, dedos huesudos muy desarrollados y el pulgar grande (fig. 6).
Forma no común, es la más bella. Es pequeña, delicada, tiene dedos largos, ahusados y finos, con uñas largas de forma de almendra (fig. 7).
Es una forma intermedia; sus dedos tienen características que pertenecen a todos los distintos tipos o a algunos de ellos (fig. 8). Revela versatilidad de ingenio pero indecisión para realizar las propias ideas, los propios proyectos, y mucha inquietud. Naturalmente, otros indicios, como la forma y las rayas de la mano, pueden modificar las consecuencias de estas características y permitir a tales sujetos reunir los arrebatos de la fantasía con los cálculos del sentido común, cosa que a veces crea al genio.